Moda femenina

Wrap dress o vestido “envolvente”

Quizá lo de envolvente os suene al sonido de un home cinema pero no hay una traducción exacta del wrap dress y esta palabra se ajusta bastante a su descripción. Hablamos de ese vestido icónico de los setenta que une top y falda con una lazada lateral. Es un diseño que invetó Diane von Furstenberg, modelo y diseñadora de moda que dio en el clavo con esta versátil prenda. Consiguió justo lo que quería, que sirviera tanto para ir a trabajar como para salir a ligar.

Black and white dress

Wrap Dress en print blanco y negro

Se trata de una opción muy socorrida y precisamente ahora que vuelven a estar de moda las prendas setenteras, este vestido cobra aún más relevancia. Quizá lo primero que os venga a la cabeza modelos con faldas acampanadas y estampados psicodélicos, pero no tiene porque ser así. Los hay en colores planos, con estampados florales o combinaciones bi y tricolor. A cada cual más bonito.

Vestido cruzado

Wrap Dress floral de Elie Saab

Son ideales para el entretiempo ya que la mayoría son en manga larga o tres cuartos y el escote queda en pico. Su forma sabe realzar los puntos fuertes de una mujer, es ideal para cuerpo rectangular y triangular puesto que marcan cintura y centran la atención en el escote. Por eso mismo, a quienes tengan cuerpo tipo reloj de arena también les sentará de lujo. Ah! y para las embarazadas, atado por encima de la barriguita queda genial.

DVF Wrap Dress

Kate Middleton elegante con DVF Wrap Dress

Como solemos decir, el largo de la falda marca el grado de formalidad del evento. Aunque en este caso es un acierto en casi toda ocasión, ya que la mayoría de los modelos suelen tener el largo por la rodilla. Quizá por eso es considerado un tipo de vestido más formal y no tiene mucho público juvenil. No obstante, puede que sea una equivocación ya que hay algunos diseños con aire desenfadado y sexy.

Summer wrap dress

Alessandra Ambrosio wrap dress de verano

Otro factor que puede darle o quitarle formalidad a tu look es el calzado y los complementos. Con un vestido de estampado discreto y tacón medio, formal y lista para afrontar la reunión del día o para conocer a la suegra. Con unas manoletinas, bailarinas o sandalias planas y una falda más cortita, perfecta para un paseo con las amigas de esos que se alargan y acaban tomando algo por ahí.