Vestidos de boda

El mejor vestido para ti

No solo nos hemos propuesto seleccionar los mejores vestidos para tus ocasiones especiales, sino que también queremos asesorarte para que encuentres el mejor vestido para ti. ¿Cómo? Pues se trata de una especie de algoritmo, pero no te asustes, es bastante sencillo y seguro que ya lo has escuchado más de una vez. Se trata de encontrar los elementos comunes entre distintos puntos:

– Tipo de cuerpo: En primer lugar debes identificar cuál es tu tipo de cuerpo y conocer buen tus puntos fuertes. Aquí debemos hablaros de 5 tipos de cuerpo.

1. Rectangular: Los hombros están alineados proporcionalmente a las caderas y la cintura está poco definida.

2. Redondo: Con poca cintura y volumen en la zona abdominal y caderas.

3. Triangulo: De caderas anchas y los hombros un poco más estrechos en la alineación. La parte inferior del cuerpo tiene más volumen que la superior.

4. Triangulo invertido: Al contrario que la anterior, el ancho de los hombros es más prominente que las caderas. La parte superior del cuerpo tiene más volumen que la inferior.

5. Reloj de arena: Hombros y pecho en armonía con el ancho de las caderas. La cintura fina y definida.

– Opciones de vestidos: También hay que saber de qué opciones disponemos, entre qué variedad de modelos y tipos de cortes de vestidos podemos escoger. Es muy importante disponer de toda la información posible. Hay diseños dentro de un mismo tipo de vestido que pueden sentarnos genial y otros con los que no nos veamos bien. Por ejemplo, con el corte imperio, hay variaciones que sientan mejor a las chicas bajitas y otros que favorecen a las que tienen poco pecho. No es una ciencia exacta. En nuestro apartado “vestidos de boda” encontrarás la descripción de una gran variedad de vestidos y en todos te contamos a qué silueta favorecen más. Ojo! Hay que tener en cuenta también la forma del escote.

– Nuestro estilo: Parece algo muy obvio pero no es tan fácil. Las personas estamos en constante evolución, puede que hoy día aborrezcamos algo que nos encantaba hace solo un par de años. La personalidad se forja con el paso de los años, habrá rasgos que permanezcan constantes pero otros se irán moldeando con la edad. Es muy importante respetar nuestro estilo a la hora de escoger un vestido para una ocasión especial, lo último que queremos en esos casos es acabar sintiéndonos disfrazadas. Por muy superficial que parezca, hay que reconocer que la imagen que proyectamos importa y mucho. También nuestro aspecto, la ropa que llevemos, el peinado, los zapatos, pueden influir en nuestra autoconfianza y en cómo nos desenvolvamos en un evento social.

– Dresscode: Siguiendo el hilo del punto anterior, hay que encontrar el equilibrio entre nuestro estilo y las características de vestimenta que marca el dresscode. Por mucho que nos gusten nuestras botas, no se nos ocurriría ponérnoslas con la minifalda de tul para asistir a una boda tradicional por la iglesia. El código de vestimenta no tiene por qué venir indicado en la invitación (aunque a veces sucede), así que es cuestión de clase y saber estar. Insistimos, sin renunciar a la esencia de tu estilo.

Si tenemos claros estos puntos, solo tendremos que jugar con las distintas variables para dar con el vestido que más nos favorezca acorde con cada ocasión.